masquedieta.com

Carro de la compra

[ ... ] Items
Finalizar pedido
VirtueMart
Su carrito de compra está vacío.

Blog Nutricionista_Positiva_head_blog_mqd_v3

¿Y SI TE QUEDARAN 10 MINUTOS DE VIDA?

    Estaba andando por la calle Princesa. De repente sonó mi teléfono móvil - número desconocido - nunca descuelgo a desconocidos pero ese día sin saber por qué, de inmediato estaba deslizando mi dedo por la pantalla.


Al otro lado, una voz que nunca había oído antes me dijo algo que iba a cambiar mi forma de plantearme la vida. Antes de ese instante, yo era de los que pensaba todo mil veces. En lugar de gastarme un euro en un capricho prefería ahorrarlo por si la cosa se ponía fea. Era de los que pensaba: "¿Para qué voy a hacer dieta si voy a estar igual de gordo dentro de unos meses?"

Estaba disfrutando de la vida de una manera tranquila. Sin llamar la atención de nadie. Sin sobresaltos. Que si bien colmaba todas mis expectativas simplemente se la podría poner un aprobado en el exámen final, ese que pasaremos tarde o temprano y que espero pasar mucho después que tú.

 

La voz, al otro lado del teléfono me dijo: "te quedan 10 minutos de vida" y colgó. Lo primero que hice fue mirar mi reloj, eran las 11:17 a. m., lo segundo fue pensar: "¿Y si es verdad lo que dijo este tipo?". 

 

"No puede ser", me repetí a mi mismo en voz alta. Y pensé para mis adentros: "No he oído nunca decir a nadie que le hayan avisado por teléfono de su muerte y en mitad de la calle, con la suerte que tengo yo no me iba a tocar a mi. "

 

Miré el reloj y eran las 11:18 a.m. Había pasado un minuto y se me estaban acelerando las pulsaciones como si estuviera subiendo un puerto de primera en bicicleta. No me lo podía creer pero ya estaba pensando que me había tocado la lotería esta vez. 

 

Me quedaban 9 minutos de vida y seguia paralizado en mitad de la calle. No tenía mucho tiempo, ya no me valía el pensar todo mil veces. Con tan poco tiempo no llegaría ni a cien, así que lo mejor sería pensarlo menos, no quedaba otra. 

 

Cogí el móvil y pensé en llamar a mi madre. Si alguién tenía que saber que me iba a morir en un rato debería ser ella, que fue quién me trajo a este mundo. Pero rápido dije: NO. ¿Para qué le iba a dar un disgusto de ese nivel?

 

Por unos segundos pensé la manera en la que podría morir. Estaba donde estaba, en mitad de la calle. Sólo se me ocurría que pudiera atropellarme un coche o que un loco se liara a tiros. Pero en seguida me di cuenta de que no podía perder más tiempo pensando en estas cosas. Me quedaban 8 minutos de vida y tenía que aprovecharlos.

 

No había hecho ninguna locura en 30 años y ahora tenía 8 minutos por delante para hacer la primera. Tenía una sensación que no había tenido nunca. Simplemente el hecho de pensar en hacer algo diferente ya me estaba produciendo un sentimiento que jamás había tenido. ¿Por qué había esperado tanto? 

 

Me quedaban 7 minutos y sabía ya lo que iba a hacer. Tenía pensado llamar a una chica muy especial. Una chica que había conocido por casualidad y que no le había dicho todo lo que pensaba. La busqué en la agenda del teléfono y no la encontré. Había cambiado de móvil hace poco, me quedaban 7 minutos de vida y no tenía su número de teléfono a mano. 

 

La suerte me había vuelto a dar esquinazo pero esta vez en lugar de bajar los brazos como habría hecho en cualquier otro momento de mi vida, decidí salir corriendo de vuelta casa. Allí tenía su número seguro. Tenía que llamarla.

 

Salí corriendo y me dí cuenta que pesar un poco más de lo normal no ayudaba. Me iba a costar llegar a tiempo y posiblemente no podría tener una conversación demasiado extensa. No sabía qué le podría decir pero quería llamarla. Las palabras ya saldrían solas....eso esperaba.

 

Después de 4 minutos corriendo, hacía años que no realizada una maratón así, llegué a la puerta del portal. Me quedaban 3 minutos para subir las escaleras y hablar con ella. Me encontré con el vecino que bajaba la basura, le dije: "¡Buenos días!", me quedaban menos de 3 minutos de vida pero eso no quitaba para que dejara de ser educado, eso sí, no me quedé a hablar  del tiempo con él. 

 

Subí los escalones de dos en dos. Llegué a la puerta de mi casa. Me quedaban menos de 2 minutos, tiempo suficiente para abrir la puerta, llamarla y escuchar su voz

 

De repente, pegó un frenazo el autobús y desperté, en mi asiento, de un extraño sueño. Miré mi reloj, 11:17 a. m. Miré mi móvil y me estaba llamando María Yuste, mi dietista personal. Le conté todo lo que acababa de soñar. Me preguntó por la chica a la que tenía pensado llamar, y le dije lo mismo que os digo a vosotros, en otra historia intentaré acabar mi sueño para poder saber yo mismo a qué chica iba a llamar. ¡Qué desatre!. Si el conductor del autobús no hubiera frenado lo sabría. 

 

Mi sueño me hizo reflexionar y me hizo pensar que tenía que cambiar de marcha, pisar el acelerador y no mirar la gasolina que quedaba en el depósito porque nunca se sabe si podremos gastarla toda 

 

El Caballero enMasQueDietado

 

¿Te ha gustado? Anímate y compártelo en tus redes sociales

 



Seguro que te gusta leer:

 

COMEMOS

NUESTRA DIETA PERSONALIZADA

¿QUÉ PLAN DE DIETA SE ADAPTA A TI?

 

 

Ultima modificacion el Jueves, 04 de Diciembre de 2014 05:53
Mas en esta categoria: « COMEMOS

aaff-Cajas menu der-dietper

aaff-Cajas menu der-dietpro

aaff-Cajas menu der-dietist

« Octubre 2017 »
Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31          

head-newsletterv2

Nombre:*

Apellidos*:
Email*: